Alopecia masculina y femenina

La pérdida de cabello en varones generalmente es una tendencia que se hereda, de forma que el pelo existente en la parte superior y en la corona ha sido programado para dejar de crecer gradualmente. En las mujeres los síntomas suelen presentarse como un adelgazamiento del cabello.

Alopecia masculina

La alopecia masculina consiste un un patrón de pérdida gradual de la cantidad y calidad de los folículos. Esta enfermedad es hereditaria por parte de madre y/o padre, y se conoce como alopecia androgenética o androgénica. La pérdida de pelo es progresiva a lo largo de toda la vida del hombre. 

La causa de la alopecia androgenética está basada en los efectos de la hormona masculina dihidrotestosterona (DHT), derivado de la testosterona. Esta hormona actúa sobre aquellos folículos pilosos que se encuentran ubicados principalmente en la zona delantera y superior del cuero cabelludo.

Afortunadamente en la parte posterior y laterales de la cabeza, los folículos pilosos son inmunes a los efectos de la hormona DHT, por lo que su crecimiento continúa durante toda la vida del hombre. Gracias a ello, es posible realizar injertos capilares de aquel cabello inmune a la DTH sobre las zonas con cabello afectado.

Alopecia femenina

La alopecia androgénica también afecta a un reducido número de mujeres, y en este caso hay varios tipos de patrón de pérdida de cabello. Con el fin de unificar estos patrones se creó la Escala de Ludwig, que contempla 3 grados:

  1. Adelgazamiento uniforme sobre todo el cuero cabelludo.
  2. Pérdida generalizada, con un mayor adelgazamiento en las partes superior y lateral. La parte posterior continúa con una cantidad y calidad suficientemente buena.
  3. Pérdida muy acusada en la parte superior de la cabeza, y una considerable extensión sin pelo.

La alopecia androgenética en la mujer está causada por un  desarreglo hormonal que hace que los folículos pilosos se vuelvan sensibles, reduciendo la producción de cabello.